miércoles, 25 de septiembre de 2019

La Sinfonía del Tiempo, Álvaro Arbina


El hecho de leer tanto y contar con poco tiempo supone un desafío a la hora de llevar al día el blog en el que comento mis lecturas; es por eso que faltando a mi costumbre de no copiar sinopsis de los libros, me veo obligada a utilizarlas al menos hasta que consiga acortar el número de comentarios pendientes.

“Arnaud pierde a su madre en su nacimiento y su padre se lo lleva a vivir con él y con su esposa, si, Arnaud es un bastardo. Su infancia discurrirá entre la presencia de un hermano mayor, Gabriel, este si, fruto del matrimonio y heredero, una madrastra que en realidad es una arpía y un padre que le adora igual que adoró a su madre. Cuando el padre no está ausente pasa su tiempo con su hijo y le enseña a querer saber, como le prometió a la difunta madre del muchacho. Los chantajes económicos que la arpía hace al aita de Arnaud sirven para que su hermano estudie en Inglaterra mientras él aprende un oficio en España que le sea útil al negocio de la familia. Una España esta revuelta y que, sin embargo, quiere salir adelante sin poder. En este marco histórico, el muchacho se verá luchando en la segunda guerra Carlista mientras el hermano está en Cuba con su tío, aprendiendo a llevar una empresa. Arnaud es la víctima del pecado del padre y su madrastra se lo hace saber continuamente con sus actos y chantajes al progenitor, quien no tiene otra salida que ceder a todo lo que su esposa ordena o sugiere. Mientras tanto, Arnaud intenta vivir, se enamora y hace lo que cualquier persona, siempre que le dejan.
Año 1914, Londres, allí Elsa Craig espera el regreso de su marido que, supuestamente, marchó a Paris a vender sus cuadros pero del que nadie sabe nada. Elsa está embarazada y todo indica un abandono. Deja su trabajo como escritora en un periódico londinense y comienza a seguir unas pistas que van apareciendo en su camino. Estas conducen a la costa Cantábrica, hasta Villa Zulueta, su residencia de soltera cuando vivía con sus padres, Gabriel y Amelia. Allí buscará a su marido y a su pasado, porque este no es el que parece.
Las dos historias se unen de una forma mágica, tan misteriosa como el armario del tiempo que está en la casa vieja y donde Elsa recibe misivas y fotos del pasado y que dará forma a toda esta trama.”
Con esta sinopsis casi que no tendría que decir mucho más puesto que está todo contado. Novelón de ciento y ciento de páginas, éxito de escaparate de librerías y ventas de regalo de Reyes Magos, libro que lees su resumen una y otra vez y no acaba de convencerte y que por otra parte te inquieta el hecho de que todo el mundo lo compré.
En esta tesitura acabé sucumbiendo a la lectura de “La Sinfonía del Tiempo” y confieso que me fue imposible terminarla, es por ello que copiaré una segunda parte de la sinopsis con la intención de provocar ánimo y curiosidad suficiente para que la acaben leyendo.
“Una joven escritora que trata de desentrañar la misteriosa desaparición de su marido. Una poderosa familia de la industria vasca que vive entre fantasmas y leyendas. Un científico dispuesto a descifrar la sinfonía oculta tras el curso de la Historia.
La sinfonía del tiempo es el relato de todas las vidas que se cruzan con ellos, en un entramado de secretos que se extiende por Europa y cuyas raíces se hunden en las costas del Cantábrico, en sus ensenadas y caseríos ancestrales, en las minas y fundiciones que arden junto a las rías.
Una emocionante historia de amor, una gran saga familiar y una poderosa intriga histórica. Un fascinante viaje a los tiempos del acero y el carbón, de los edificios de hierro y cristal, de los avances industriales y científicos, de la desigualdad social y el refinamiento burgués.”
Desde hace ya muchos meses huyo de estos libros tan largos, tengo la sensación de fracaso al elegirlos, lo que no quiere decir que sean malos aunque en esta ocasión llegar al mitad resultó un desafío agotador.
Lo calificaría de novelas de aventura, bet-seller histórico e incluso thriller cercano a un relato a lo Julio Vernes. Contextualizada la historia en una buena ambientación, el exceso de metáforas, descripciones interminables, adjetivos sin pereza, lenguaje florido y ritmo que roza el aburrimiento hacen de esta “Sinfonía” una historia “Interminable”, justo lo que ha pasado con ella.
Me ha resultado liosa y hasta pedante, de manera que con mi humilde aunque dura reseña no la recomendaría, pero eso no quiere decir que no sea del gusto de muchos lectores entre los que por desgracia no me encuentro.
Espero que os guste y de ser así la disfrutéis, lo merece por el esfuerzo y la dedicación de su autor.
“Le expliqué que el mundo es una sinfonía, pero que dios toca de oído”. 

martes, 10 de septiembre de 2019

Tres maneras de inducir un coma, Alba Carballal


El hecho de leer tanto y contar con poco tiempo supone un desafío a la hora de llevar al día el blog en el que comento mis lecturas; es por eso que faltando a mi costumbre de no copiar sinopsis de los libros, me veo obligada a utilizarlas al menos hasta que consiga acortar el número de comentarios pendientes.

“La enigmática llamada de teléfono que recibe Federico en la piscina municipal de Chamberí y una extraña oferta de trabajo son el punto de inicio de una aventura indagatoria protagonizada por un cuarentón con estudios universitarios y sin perspectiva alguna de futuro. Éste, obligado por las circunstancias a convertirse en una suerte de espía mercenario, se verá envuelto sin remedio por una realidad turbia en la que nada es lo que parece, y en la que el odio, la venganza y la hipocresía terminarán por contagiarlo."

En los momentos en los que se acaba una buena novela y buscas desesperadamente la siguiente, pueden pasar dos cosas diametralmente opuestas; que encuentres una igual de potente que la que has terminado, o justo lo contrario, que te dejes llevar por la primera que te ofrezca una portada vistosa y colorida. Es el caso de “Tres maneras de inducir un coma”, ni conocía la autora ni la sinopsis me conmovió, eso sí la portada era de lo más atrayente y divertida…y me atrapó.
Casi trescientas páginas de una comedia castiza ambientada en el Madrid de hoy con un argumento que todavía estoy por encontrar. Si atendemos a la historia que nos puede estar contando, no la he reconocido, más bien he apreciado un relato que sería un guion de Almodóvar perfecto, que digo, de Torrente y sus descabelladas aventuras callejeras…
La comicidad ácida y la picaresca están presentes en una novela bien construida, con un lenguaje muy cuidado y unos personajes de carne y hueso que narra los desengaños, las decepciones, soledades que padece la sociedad actual.
Esos personajes provocan un cambio de ritmo en la lectura según aparecen en compañía o interpretando agotadores monólogos que frenan el relato. Demasiados clichés y estereotipos que recuerdan a otros escritores a los que les dedica un guiño incuestionable, utilizando como estos, el humor como herramienta para conseguir arrancarnos carcajadas que en mi caso no llegaron.
La primera parte es más salvable que la segunda. Es un libro aceptable si las expectativas no se colocan muy por encima de sus posibilidades. La salvan los diálogos y el tono coloquial, algunos giros argumentales y sorpresas que no llegan a susto. Es el mundo de los pícaros y supervivientes desde una visión algo esperpéntica, gracias a sus escasas trescientas páginas la he podido empezar y terminar.
Es el comentario de una humilde lectora, no quiero dejar de recomendarla porque estas novelas comerciales presentadas por escritores de renombre siempre aportan algo, no llega a ser decepcionante y como primera novela seguro que guarda un enorme esfuerzo; de manera que os invito a leerla en un momento en el que necesitemos desconectar y dejarnos llevar por algo diferente y por supuesto porque el arte de escribir es un auténtico desafío que yo valoro mucho. Os gustará.

“Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada produce una dulce despertar.”

viernes, 6 de septiembre de 2019

Nadie vale más que otro, Lorenzo Silva


El hecho de leer tanto y contar con poco tiempo supone un desafío a la hora de llevar al día el blog en el que comento mis lecturas; es por eso que faltando a mi costumbre de no copiar sinopsis de los libros, me veo obligada a utilizarlas al menos hasta que consiga acortar el número de comentarios pendientes.

“Lorenzo Silva nos convierte de nuevo en testigos privilegiados de las pesquisas de los célebres Chamorro y  pero en Bevilacqua esta ocasión el lector tendrá la oportunidad de adentrarse en cuatro casos diferentes en los que se pondrá en juego la pericia y perspicacia de esta pareja de investigadores de la Guardia Civil. El asesinato de una mujer en el que todas las sospechas recaen en un marido con un largo historial de malos tratos, la violación y muerte de una niña, el hallazgo de un cadáver de un delincuente común donde todo parece indicar que se trata de un ajuste de cuentas y el crimen contra un inmigrante en un pequeño pueblo son los cuatro asuntos que tienen como nexo, además de suceder todos en periodos estivales, el hecho de ser crímenes tan cotidianos como los que se leen a diario en los periódicos, alejados de la extravagancia y de la sofisticación y, en consecuencia, tan reales como la vida, o la muerte, misma. Casos, no obstante, en los que la línea recta no es necesariamente el camino más corto y en los que casi nada es lo que a simple vista parece”.

Cuando se elige a Lorenzo Silva se sabe que la decepción no aparecerá en este rato de lectura. Aunque la portada es de lo más desagradable, sabemos que el morbo no es precisamente el recurso más utilizado por el creador de la pareja de investigadores de la Guardia Civil. Dentro vamos a disfrutar de cuatros relatos, no es la cuarta entrega y tampoco es una novela; todos fueron publicados en el diario “El Mundo” durante el 2001 al 2004, uno en cada año y tienen en común que todos son historias que suceden durante el verano y que los crímenes narrados responden a homicidios cotidianos de aplastante realidad, de los que se cometen a diario en cualquier localidad de España, de manera que la brutalidad retorcida y el chorreo de sangre a lo “Tarantino” aquí no se permite, nada debe empañar la cruda realidad española.
Cuatro relatos de misterio con la tensión e intriga a la que nos tiene acostumbrado Lorenzo Silva, su estilo se reconoce en las actuaciones de sus protagonistas, en su escritura sencilla, ágil, en la capacidad para secuestrar nuestra atención y mantener el interés hasta la resolución del caso; es fantasía y evasión garantizadas.
Su lectura no impone un orden cronológico, son independientes una de las otras. Retrato de la hipocresía de la sociedad española y de los temas que no tienen fecha de caducidad: la inmigración, los malos tratos, la corrupción, el trágico de drogas…Sin que sirva de precedente os dejo un resumen de estos cuatro crímenes resuelto hábilmente por el sargento y su ayudante. Espero que os gusten.
1. Un asunto rutinario, Bevilacqua y Chamorro son llamados en esta ocasión para, como el título indica, resolver un asunto rutinario ante la escasez de medios de otros cuerpos. Se trata de resolver el asesinato de un camello cuyo cuerpo aparece en un campo de fútbol.

2. En Un asunto familiar, los investigadores deberán establecer la autoría de la violación y posterior asesinato de una niña de doce años, un asunto feo en el que todo apunta a que el responsable pertenece al entorno familiar de la victima.

3. Un asunto conyugal. En este caso la pareja de guardias civiles tienen que esclarecer el asesinato de una mujer encontrada muerta a hachazos en su dormitorio. Todo indica, a priori, que el marido, sobre el que pesan denuncias por malos tratos, es el responsable.

4. Un asunto vecinal, en el que tendrán que descubrir al asesino de un ecuatoriano al que le gustan demasiado las mujeres.

“Por ninguna parte veo un dios de la vida, veo sólo ciegos que adornan sus crímenes con dios.”.

viernes, 23 de agosto de 2019

Huéspedes inesperados, Sadie Jones


El hecho de leer tanto y contar con poco tiempo supone un desafío a la hora de llevar al día el blog en el que comento mis lecturas; es por eso que faltando a mi costumbre de no copiar sinopsis de los libros, me veo obligada a utilizarlas al menos hasta que consiga acortar el número de comentarios pendientes.

“Al atardecer de un día de primavera de 1912, la mansión Sterne bulle de actividad con los preparativos para una cena con motivo del vigésimo cumpleaños de la joven Emerald Torrington. Nada hace presagiar lo que se avecina, o quizá solo los problemas de una familia acomodada que no pasa por su mejor época, compuesta por una evanescente madre, su segundo marido y tres hijos: Emerald, Clovis y la pequeña Smudge. Sin embargo, a pocos kilómetros de allí se produce un accidente de tren que obliga a la familia a acoger a los supervivientes. Eso empieza a sembrar la confusión en la celebración del aniversario, al que han acudido, entre otros, la joven Patiente y el adinerado John Buchanan. Un hombre procedente de la zona del accidente, y que decididamente no es un caballero, se las ingenia para unirse a la cena.
Es el momento elegido por Smudge para llevar a cabo su Gran Empresa, que coincidirá con una estruendosa tormenta, con la accidentada cena de cumpleaños y con el inquietante tropel de supervivientes, en un crescendo de consecuencias insospechadas. Lo más temido, perder las formas en una velada exquisita, quedará largamente superado por las circunstancias”.

No es la sinopsis que me convencen por su contenido, pero la necesidad de cambiar de registro y tocar todos los géneros, atrajo mi atención sobre esta novela de tintes de época cargada de rasgos que rozan el absurdo, la locura, mentiras al descubierto, pasados que te atrapan y secretos que tarde o temprano salen a la luz.
Una novela de enredos, de líos, en el mejor estilo inglés, es la que nos presenta Sadie Jones, escritora nacida en Jamaica pero que desde muy joven se estableció en Londres, en donde ha desarrollado una corta pero brillante carrera. 
Se tiene la sensación de estar escrito en otra época, los buenos decorados, las descripciones detalladas, el contexto histórico, el lenguaje y el tono narrativo, recuerdan las obras de Jane Austen, lo que no deja de ser llamativo para una escritora del siglo XXI. Igualmente me recordó a la serie Downton Abbey, en esta ocasión en un ambiente campestre de la Inglaterra Victoriana, muy recurrente en la literatura, el cine y la televisión.
Narrativa buena y brillante contextualización. Calidad estilística incuestionable para presentar un drama lleno de siniestras sorpresas, ausencia de códigos sociales y el deseo que acaba imponiéndose con osadía al decoro. Una historia de decisiones y crecimiento, de maduración de los personajes, contada en un tono que poco a poco se trasforma en un relato hilarante y barroco.
A pesar de estos piropos la novela no tiene un arranque bueno, el ritmo es muy lento en las cien primeras páginas y eso provoca abandonar la lectura, lo curioso es que hacia la mitad gana en interés y esa primera parte más bien aburrida se perdona. La tensión no caracteriza la historia y su lentitud está presente hasta el desenlace. Dividida en capítulos ayuda a superar esa falta de acción y contenido que se agudizan con diálogos muy extensos e insulsos.
Podría haber sacado más partido de una historia que comienza en un tren y con una situación “inesperada”. La narración se limita a un único día, en el que todos tienen que tomar muchas decisiones, y a un único escenario, la Sterne en peligro de venta. Lo importante no es el conflicto, no son esos huéspedes inesperados, sino como todos ellos reaccionan ante este cambio imprevisto de circunstancias.
Aunque no demuestre una pasión desmedida en la reseña, me ha gustado, de vez en cuando una novela así se recibe bien, no le sobran páginas y no le falta nada que la deje incompleta. Os gustará.

“A veces lo que esperamos nunca llega y es lo inesperado lo que te cambia la vida”.

martes, 20 de agosto de 2019

La llave 104, Paz Castelló


El hecho de leer tanto y contar con poco tiempo supone un desafío a la hora de llevar al día el blog en el que comento mis lecturas; es por eso que faltando a mi costumbre de no copiar sinopsis de los libros, me veo obligada a utilizarlas al menos hasta que consiga acortar el número de comentarios pendientes.

“Virgina Rives es una mujer joven, atractiva y con una ambición desmedida, capaz de cualquier cosa con tal de huir de su pasado y reinventarse a sí misma. Un buen día, aparece en Beniaverd, un pueblo de la costa levantina marcado por la corrupción, y el mundo de la política le abre sus puertas. Virgina pronto descubre que la ambición es un sentimiento difícil de controlar y que en política los planes nunca salen como una espera, especialmente cuando los intereses los marcan el dinero y el poder. Las respuestas a casi todas las preguntas están a salvo tras las cerraduras que abre la llave 104... O tal vez no”.

Elegí esta novela de suspense con trama de intriga y corrupción política, en un ambiente de verano y piscina muy ajustado a estos momentos. Desconocía la figura de Paz Castelló y reconozco que ha sido un acierto. El hecho de ser la ganadora en Narrativa del Galardón del Mediterráneo 2018, me hacía desconfiar acerca de este retrato de la crisis y denuncia de la corrupción, situada en medio del drama de dos mujeres cuyas vidas se entrelazan por azar. No me gustan las novelas premiadas, generalmente nunca responden a mis expectativas.
Buen inicio y despegue que presenta una trama bien hilada que no ha decaído a lo largo del relato. Lectura “imperdible” te engancha hasta el final.

Paz Castelló con el pasado de Virginia creo que ha querido transmitir un mensaje en contra del machismo y la violencia, haciendo del pasado de nuestra protagonista una infancia durísima de la mano de un personaje al que vais a odiar.
La autora juega con dos historias paralelas para relatar la vida de las dos protagonistas. Narrado en dos líneas temporales. Por un lado tenemos el diario personal de una mujer llamada Carmen Expósito, de la que nada sabemos y que iremos conociendo su pasado a medida que avancemos en la historia, y por otro lado conoceremos gran parte de la vida de Virginia Rives, desde su infancia a la actualidad.
Ambas historias están separadas por 25 años al comienzo del libro y, poco a poco, los capítulos basados en el 1985 cogen velocidad a medida que se desarrollan los acontecimientos y llega un momento en el que convergen, se unen, se entrelazan. Y de por medio aparece una llave. Una llave con un número en el llavero. Sí, has adivinado, el número es el 104. ¿A quién pertenece esa llave? ¿Qué esconderá bajo su protección?
La novela consta de 21 capítulos narrados en tercera persona y que están intercalados con otros pertenecientes a un diario, los cuales están narrados en primera persona. Con lo cual estamos ante un total de 42 capítulos de una duración media, perfecta para proporcionarte información suficiente y no abandonar la lectura.
No es un argumento denso ni pesado a pesar de la información que nos va proporcionando, así como las innumerables descripciones de los hechos que acontecen, al contrario, se hacen imprescindible para crear una buena ambientación e incluso para hacer una buena presentación de los personajes.
Los personajes están muy bien perfilados, sobretodo Virginia, que es a la que más vamos a conocer. No obstante no he empatizado con ella, pues es un personaje muy complicado, muy enrevesado pero, como digo, bien construidos. La única nota negativa es algunos comportamientos ilógicos de personajes secundarios, pero en general buen trabajo de evolución y proyección de sus personalidades.
La llave 104 es un thriller lleno de traiciones, venganza y rencor que nos muestra el lado oscuro de las personas y la capacidad que tenemos para sobrevivir. Aprovecha la escritora para hacer una fuerte crítica política y social de estos años, especialmente política, con corrupciones de todo tipo, malversaciones, chantajes, sobornos, apropiaciones, sexo, drogas...Pero con el pasado de Virginia creo que ha querido transmitir también un mensaje en contra del machismo y la violencia de género.
Política y ambición crean un caldo de cultivo en la vida de la protagonista de la novela, en el que todos los implicados quedan atrapados en mayor o menor medida. El sórdido mundo del poder se nos muestra en un ámbito claustrofóbico en un pueblo pequeño de costa, como una tela de araña peligrosa de la que es casi imposible escapar.
En algo menos de cuatrocientas páginas la escritora alicantina nos hace un retrato de una realidad social y política muy reconocible, que roza la institucionalización y a la que reconocemos con seña de identidad propia, resulta instructiva e entretenida, os gustará.

“La herida que no tarda en curar, no enseña lección alguna.”

domingo, 18 de agosto de 2019

Si esto es una mujer, Lorenzo Silva y Noemí Trujillo


El hecho de leer tanto y contar con poco tiempo supone un desafío a la hora de llevar al día el blog en el que comento mis lecturas; es por eso que faltando a mi costumbre de no copiar sinopsis de los libros, me veo obligada a utilizarlas al menos hasta que consiga acortar el número de comentarios pendientes.

“La inspectora de homicidios Manuela Mauri lleva siete meses de baja cuando recibe la visita de la oficial Guadalupe Larbi para pedirle que se reincorpore al trabajo: sólo ella, le dice, tiene la autoridad y el empuje necesarios para sacar adelante una complicada investigación en la que la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid no consigue avanzar. Tres meses atrás aparecieron restos humanos en los vertederos de Pinto y Valdemingómez. Pese a haber dedicado ingentes recursos, no se ha encontrado el cadáver completo y no hay una sola pista de la autoríadel crimen. Y lo que es peor: tres meses después sigue sin identificarse a la víctima. Manuela se enfrentará de esta manera al mayor desafío de su carrera como inspectora de homicidios: la Operación Vertedero.La búsqueda de la verdad pondrá de nuevo a Manuela en el punto de mira de sus compañeros y superiores, que han perdido la confianza en ella por los hechos acaecidos en torno al suicidio del inspector jefe Alonso, por los que Manuela quedó injustamente salpicada”.

Novela policiaca ambientada en Madrid que nos llega de la mano de dos autores que no han dejado duda de su talento narrativo. Por un lado Lorenzo Silva y por el otro Noemí Trujillo, editora y autora de varios libros que avalan su trayectoria literaria. Escrita a cuatro manos, delega el protagonismo en Manuela Mauri, investigadora protagonista de lo que seguro será una saga que dejará descansar a los picoletos Bevilacqua y Chamorro.
Manuela ha de encarar un macabro homicidio con los restos de un cadáver esparcidos por dos vertederos. Una mujer, aparentemente prostituta, es la víctima que reclamará justicia en una sociedad que poco o nada llora por estas esclavas que son obligadas a prostituirse bajo todo tipo de amenazas. Mujer de fuerte personalidad, firme y decidida que absorbe en la novela más protagonismo que la trama en sí.
Inspirada en un hecho real sucedido en Boadilla del Monte hace unos años, tanto el escritor madrileño como la escritora catalana nos van a señalar los puntos oscuros de una sociedad y todo lo que no queremos ver de nuestro contaminado y herido sistema. Gracias a la historia y el modo en el que avanza vamos recorriendo a través de sus páginas, un sendero de autocrítica sobre la crisis de valores que aqueja nuestro día a día. Temas como  el racismo, la trata de mujeres, las mafias que orquestan su explotación, el beneficio de estas “mercancías” como fuente de ingresos y la invisibilidad de quienes son consideradas objetos sin dignidad humana, ofrecen un retrato de un submundo de depravación en el que se ve inmersa Manuela con el único propósito de poner cara a la muerta y encontrar al responsable de tan atroz crimen.
Narrada en primera persona por la investigadora que relata un caso y sus pesquisas al que le faltan demasiados datos y le sobran cabos por atar.
Escrita con la prosa fluida que define a Lorenzo, abundantes diálogos, lenguaje asequible, buenos personajes, trasfondo social muy logrado, giros argumentales continuos y tensión que flojea algo en la parte del misterio.
Lectura amena y de entretenimiento garantizado, no defrauda y por si fuera poco en un guiño a sus “civiles”, Mauri no se adentrará sola en este ambiente, lo hará de un acompañante de lujo, Bevilacqua que hace una actuación discreta para reforzar la sintonía entre las fuerzas de seguridad del Estado.
Aunque la fuerte personalidad de Manuela y su lucha con demonios externos e internos destaque en la trama, la historia no se sacrifica y la lectura mucho menos. Muy recomendable para los que están familiarizado con la escritura de Lorenzo Silva, hay que reconocer que estamos preparados para futuras investigaciones sea de la mano de los investigadores que “ellos” decidan. Os gustará.

“Una mujer debe ser dos cosas, quien ella quiera y lo ella quiera”.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Dieciocho meses y un día, Paz Castelló


El hecho de leer tanto y contar con poco tiempo supone un desafío a la hora de llevar al día el blog en el que comento mis lecturas; es por eso que faltando a mi costumbre de no copiar sinopsis de los libros, me veo obligada a utilizarlas al menos hasta que consiga acortar el número de comentarios pendientes.

“Dieciocho meses y un día es el tiempo que Sabina Lamer, una afamada pintora afincada en Peñíscola, lleva encerrada en el ático donde vive. Sufre de una grave agorafobia, fruto del estrés postraumático que desarrolló tras ser la única testigo del asesinato de su mejor amiga, en plena calle, a manos de su ex marido.
Desde aquel momento, Sabina es incapaz de cruzar el umbral de la puerta de su casa, que también es su estudio, desde donde contempla el mar y las calles del casco antiguo de Peñíscola, ciudad que eligió para desarrollar su carrera profesional.
Está convencida de que cuando el asesino de su amiga, en prisión provisional a la espera de juicio, esté encerrado para siempre, será capaz de superar su angustia y podrá salir de casa, por fin, para volver a pintar el mar Mediterráneo que tanto ama y retomar su tranquila vida en aquel paraíso de la costa mediterránea.
Sin embargo, el presunto asesino queda en libertad y Sabina enloquece aún más entre las cuatro paredes de su estudio. A partir de ese momento, la obsesiva y recurrente idea de Sabina, es la de hacer justicia, desamparada como se siente por el sistema judicial, buscando la forma de vengar la muerte de su amiga, con la dificultad añadida de no poder salir de casa.
Para conseguirlo tendrá que enfrentarse a sí misma, a sus miedos, y a los condicionamientos que su encierro le plantean, convirtiendo su claustrofóbica vida en un medio para escapar de sí misma”.

Tras leer “La llave 104”, me interesé por la autora alicantina y me enfrasqué en otras de su novela de sinopsis como poco curiosa y prometedora. Lo que al principio imaginé como una novela claustrofóbica y angustiosa, ha resultado ser entretenida y amena, además de haberme permitido conocer desde otro punto de vista los efectos colaterales de quienes están cerca de las víctimas de violencia de género.
Novela complicada de desarrollar con una trama nada fácil de ampliar pero que Paz Castelló narra con extraordinaria habilidad. Es muy arriesgado contar lo que le ocurre a Sabina entre cuatro paredes en un momento traumático de su vida, un escenario que se completa con el repertorio de descripciones de la ciudad de Peñíscola acerca de sus calles, monumentos, historia y personajes ilustres, una bocanada de aire para el lector. Con un argumento tan delicado como es la violencia de género y las fobias, la escritora se atreve además con una serie de subtramas que aumentan este desafío al carecer del entorno visual al que estamos acostumbrados en la ficción ya que casi todo ocurre en el interior de su vivienda, algo sumamente difícil de describir.
Comienza la novela con una dedicatoria desgarradora dedicada a las mujeres asesinadas y sus familias y amigos. Es el primer alegato de preocupación de la autora hacia los que sufren cerca de las víctimas y en el caso de Sabina se detiene en los condicionamientos y limitaciones que acarrea un trastorno como el de la agorafobia.
Narración fluida que destaca por los monólogos y soliloquios de la protagonista a los que llega por la imposición de su soledad; estos son interrumpidos por los diálogos con Lucas y Dimitri, la única ayuda para mantener su precario equilibrio emocional.
Bien documentada en lo referente a los dos temas sobre los que pivota la historia, gracias a esto nos invita a meternos en la piel de quien ha perdido a su mejor amiga y a comprender sus emociones, el deseo de justicia, sus miedos y el dilema de qué hacer con su vida.
No olvida Paz Castelló evidenciar la incomprensión de la sociedad ante las enfermedades mentales, la falta de empatía hacia los semejantes que padecen un trastorno psiquiátrico y la facilidad con la que sí lo hacemos con cualquier dolencia física.
Es un personaje que trasmite desesperación e impotencia ante la suerte de su amiga y la bonanza de su asesino que obtendrá la libertad en breve. Es el detonante para que la novela nos regale un final imprevisible
En honor a la verdad no todo me ha gustado de esta novela, las conversaciones de Sabina consigo misma son excesivamente largas y repetitivas y frenan el ritmo del libro, los finales abiertos me gustan menos que los que redondean una lectura, aunque quiero ver una oportunidad para que cada uno lo cierre a su gusto. Licencia de la escritora.
En líneas generales se corresponde con las expectativas que tenía y no descarto seguir leyendo novelas de esta particular escritora. Os gustará.

“Echar de menos el pasado es como correr detrás del viento.”