sábado, 8 de octubre de 2016

El libro de los Baltimore, Joel Dicker

Mira que me duele tener que hacer una mala critica de un libro, de vez en cuando me suceden estas situaciones del todo difíciles de superar por mi persona..., pero como dice el refrán: “Mejor caer en gracia que ser gracioso”. Nunca mejor dicho. Desde el dos de agosto que hice la reserva en la Biblioteca, estoy esperando ansiosa el “Libro de los Baltimore” como si no hubiera un mañana, y hasta hace unos días no me avisaron de que estaba disponible, estuve tentada de comprármelo, habida cuenta de lo exigente que soy para esto de la lectura. Menos mal que no lo hice, después de Ruiz Zafón, Joel Dicker es el tío con más “gracioso” de la Literatura Universal.
Sus anteriores novelas no cuentan entre mis lecturas inolvidables, pero fueron aceptables; los cohetes, los tenía reservados para la tercera haber si por fin iba la vencida..., seguirán guardados, la decepción ha sido tan grande que solo es comparable a la espera sufrida todo el verano por una llamada que no llegaba. Aprovecho ahora que nombro la estación del verano, porque ojalá la hubiera leído tirada en la playa, casi que en la reseña habría tenido más condescendencia, pero el otoño es más implacable y no tengo margen para contemplaciones, está claro que me siento decepcionada y que vuelve a ser un misterio los éxitos de “escaparates” y portadas “repetitivas” que no contienen una “historia inolvidable”.
“Hasta que tuvo lugar el Drama existían dos ramas de la familia Goldman: los Goldman de Baltimore y los Goldman de Montclair. Los Montclair, de los que forma parte Marcus Goldman, autor de La verdad sobre el caso Harry Quebert, es una familia de clase media que vive en una pequeña casa en el estado de Nueva Jersey. Los Baltimore, prósperos y a los que la suerte siempre ha sonreído, habitan una lujosa mansión en un barrio de la alta sociedad de Baltimore.
Ocho años después del Drama, Marcus Goldman pone el pasado bajo la lupa en busca de la verdad sobre el ocaso de la familia. Entre los recuerdos de su juventud revive la fascinación que sintió desde niño por los Baltimore, que encarnaban la América patricia con sus vacaciones en Miami y en los Hamptons y sus colegios elitistas. Con el paso de los años la brillante pátina de los Baltimore se desvanece al tiempo que el Drama se va perfilando. Hasta el día en el que todo cambia para siempre”.
La antesala de esta de la sinopsis es una invitación a la lectura del “Libro de los Baltimore” por el autor del mismo, Marcus Goldam, conocido y recuperado personaje de la anterior novela del joven escritor suizo. Durante algo menos de quinientas páginas, Marcus nos narra en primera persona la historia familiar de los Baltimore en clave folletinesca y televisiva, para ello pone el epicentro en un acontecimiento que tuvo lugar en el pasado y al que nombra como el “Drama”. Esta continua referencia, mantiene nuestra atención al menos en las primeras cuarenta páginas, para acabar más que saturados de la palabrita pudiendo llegar a imaginar de qué se trata.
Demasiado predecible, dos familias con secretos compartidos y un acontecimiento puntual que las destruyó. Simplista e infantil. El hilo argumental se desenvuelve en idas y venidas al pasado, se convierte en un relato de recuerdos que abarcan desde la adolescencia hasta la actualidad. No hay emociones, ni sobresaltos, los flashbacks son abundantes y tantos giros Y vaivenes temporales, acaban cansando.
Respecto a los personajes ninguno es potente e impactante, no hay a quien atribuir el peso de la historia salvo a Marcus, pero es lógico no en vano es el narrador, no se asiste a una evolución que enriquezca el relato y el hecho de remover continuamente el pasado, acabó llevándome a saltarme páginas con la necesidad de acabarlo y no dejarlo a medias..., ya sabéis que esa es mi última opción.
No puedo criticar el lenguaje por ser tan sencillo como el argumento, es ágil su lectura, en mi caso por las ganas de acabarlo y el final muy predecible y aburrido. Si alguien decide leer a Joel que lo haga y avisar que no es necesario leer las publicaciones anteriores ya que son aisladas a pesar de la coincidencia del personaje principal.
Quiero terminar como siempre hago cuando la reseña no es halagadora, diciendo que escribir es un arte muy difícil de desempeñar, que a mi no me haya llenado no quiere decir que no sea bueno; pero me da rabia de los cientos de libros bien escritos que no gozan de las oportunidades que les sobran a otros, o como en este caso son mal aprovechadas. Es una fortuna tener editoriales detrás y blogs de compañeros que adulan ciertas novelas que dejan bastante que desear en cuanto a calidad literaria, pero para gusto los colores, lo mejor es ser valiente y atreverse a leerla y así sabré si esta visión es sólo una más de mis malas elecciones. Ánimo y espero que os guste.

“Así es los recuerdos nos atan al futuro, porque solo la memoria tiene la capacidad para hacerse presente y negociar con nuestro pasado”. 

lunes, 3 de octubre de 2016

El elefante desaparece, Haruki Murakami

Aunque estoy convencida que no es el autor preferido de muchos lectores, a mí no me deja de entretener la capacidad para imaginar situaciones surrealistas y esperpénticas, que tiene este japonés en edad de jubilación y con aspiraciones a un Nobel que no llega.
Murakami nos presenta un repertorio de relatos con grandes dosis de ocurrencias, misterio y exclusividad muy del estilo al que nos tiene acostumbrados; no quiero comparar otras publicaciones de este autor, que siguen estas líneas imaginativas, porque cada creación suya es un microuniverso que solo entiende él y un número de seguidores entre lo que me incluyo, no muy amplio, pero nada despreciable. Entiendo que hay que ser muy “Murakaniano” para disfrutar con estos escritos y no niego que se necesitan “dos pases” para entender y reflexionar sobre ellos, a fin de encontrar el propósito que persigue nuestro narrador nipón.
Un hombre que se obsesiona con la insólita y misteriosa desaparición del elefante de un zoo, un abogado en paro que recibe el encargo de su mujer de encontrar a su gato, una pareja de recién casados que deciden atracar un MacDonald’s en plena noche, una curiosa digresión sobre los canguros, un enano diabólico que baila, un joven empeñado en burlarse de su futuro cuñado, un pirómano confeso...
Diecisiete relatos nos presenta el autor de Tokyo Blue, en todos encontramos un denominador común, la fuerza del destino; sus protagonistas sin excepciones, esperan la intervención del azar para modificar sus vidas. Por si fuera poco, la confianza que los personajes depositan en el destino le llevan a protagonizar situaciones absurdas y descabelladas. Para ello, Murakami no escatima en utilizar un amplio abanico de temas que van desde la soledad, la confusión, el dolor, las tragedias y los valores en crisis hasta el amor y la incomprensión.
Lleva el título del último de los relatos y no puedo contar nada de ninguno, porque todos ellos son de una brevedad muy agradecida. La ventaja de este formato es que se pueden leer de forma aislada y sin orden; narrados con prosa sencilla, amena, aceptable y bastante menos imaginativos que otros que he leído. He notado que no sigue las pautas narrativas utilizadas por el japonés, es decir, creo que no todos pueden que estén escritos de un tirón, es como cuando escribes cartas y pasan años hasta que escribes otras y la forma y las expresiones son diferentes, vamos que los tiempos reales no coinciden; es posible que su publicación sí haya coincidido, pero no el momento en el que se escribieron.
Son escasamente trescientas páginas, siempre queda la oportunidad de elegir al “azar” y esperar tener tanta suerte como la que esperan encontrar los protagonistas de estos relatos sólo apto a los que hace tiempo aceptamos a Haruki como es, un escritor “fuera de lo normal”.
  "El tiempo corre hacia nosotros como una manada de búfalos y aunque no venga en estampida hay que escurrir de vez en cuando el bulto, moverse de un lado para otro para evitar que algún minuto nos atropelle".

viernes, 30 de septiembre de 2016

Tierra sin hombres, Inma Chacón

Cuando los libros de ciertos autores aterrizan en mi hogar, eso es señal de que alguien que me conoce muy bien ha encontrado motivos de sobras para hacerlo; tras media vida juntos, mi Teíto ha llegado con la última novela de la que para mí es sin duda una de las escritoras que más me hacen disfrutar de este placer que es la lectura.
Recién salido al mercado, “Tierras sin hombres” nos devuelve a Inma Chacón, hablar de ella es recordar a su gemela Dulce, la eterna “Dulce”, que no morirá nunca para los que tuvimos el honor de leerla. Con satisfacción digo, que lo he leído todo de esta pareja de “plumas” que consiguen adentrarnos en historias de sencillos personajes cargados de humanidad y contar de forma asequible vidas de otros para hacernos más llevadera las nuestras.
Dentro de la narrativa contemporánea española, la extremeña mira en esta ocasión a la lejana Galicia, la que muchos llamarían “profunda”, para hablarnos de unos personajes reales a los que envuelve deliberadamente en la ficción, pero sin alejarnos de cierta veracidad, ya que la matriarca de la familia donde suceden los hechos, existió y de ello dio buena cuenta Rosalía de Castro, a quien nuestra escritora rinde un tierno homenaje.
"Las hermanas Elisa y Sablea crecen en una pequeña aldea cercana a Ferrol, donde su madre, Rosalía, una leiteira pobre, las cría sin la ayuda de su marido. Mateo, que emigró a América para iniciar un negocio que nunca concluyó, solo le dejó a su hermano Manuel, sordo de nacimiento, que con su bondad temerosa y sencilla la ayuda a sacar sus hijas adelante. Cuando Rosalía comienza a planear la boda de su hija Elisa con Eloy, el único bachiller del pueblo, no cuenta con que Sabela se ha enamorado de él y que el guapo minero Martín tiene otros planes para Elisa”
Suficiente con esta sinopsis para no destrozar el relato. Cuando tengo noticias de la existencia de una nueva novela de Inma Chacón, no necesito saber el argumento ni la trama, simplemente me gusta como escribe y se que no me decepcionará, nunca lo ha hecho. Me preparo para encontrarme una novela “pegamento”, me adhiero a ella hasta que la termino y luego me entra una resaca emocional por haberla terminado, pero me queda la esperanza de que no será la última y siempre amparada por el universo literario a mi alcance, al cual recurro sin pensármelo dos veces. Echo de menos a su hermana, quizás por eso la busco en sus obras y la encuentro, me recuerda mucho a ella, y me trasmite paz. Cuando hablo de personajes me refiero a que la historia se desarrolla a medida que estos se presentan, crecen, cambian y acaban siendo muy diferentes a sus inicios; es un arte hacer esos con los protagonistas y creo que ahí radica la originalidad.
Ferrol se convierte en el marco de una historia matriarcal, donde los hombres son secundarios y sus ausencias una realidad aceptada. Históricamente nos lleva a la España de finales del siglo XIX, al mundo rural asfixiado por las necesidades, donde subsistir es un reto interminable y cuya solución pasa por el abandono de la “tierra”; pobreza, huidas sin retornos, supersticiones, sueños, engaños, mentiras y secretos, completan el repertorio de temas y sentimientos que aborda la escritora bajo el duro manto de la emigración, “epidemia” atemporal que no parece tener fin, aunque entonces marcharan los maridos y hoy lo hagan los hijos..., “hay cosas que no cambian fácilmente”.
En una entrevista a la autora confesaba su pesar por este fenómeno padecido por los españoles desde hace siglos y se lamentaba de tener que hablar de un homenaje a “viudas de vivos”, esperando no tener que hacer algún día otro a “madres de vivos”.
Narrada en tercera persona, con un ritmo constante y bajo una narrativa más que agradable, me atrevería a decir que es una novela para mujeres, pero eso no es propio de mí, el tema es universal, de manera que el género de los lectores no es cuestionable; lo que está claro es que el peso argumental recae en las mujeres de esta villa gallega, que la capacidad de manipulación en el destino de una buena parte de ellas, depende de una madre que dirige las vidas de sus hijas, y que es evidente que estas actitudes en determinados momentos y ambientes se convertían en modos de vida “aceptados” que no “aceptables”.
Os invito a leerla calmada y sosegadamente, a disfrutarla sin atropellos, que las prisas no permitan que os perdáis nada, aunque no lo aplicó para mí, yo siempre acabo releyéndola, de manera que casi salgo ganando. No quiero terminar sin avisaros que mientras la leía me ha venido al recuerdo obras de grandes escritores del género del realismo mágico y como no de lecturas que dejan huellas, Inma hace en sus novelas guiños a esos escritores universales y esa es otra de las muchas razones por la que la leo.
No cabe duda de lo que me ha gustado y espero que sea compartido con las que se mantienen fieles a este tipo de narraciones entrañables que nos despiertan emociones sin fechas de caducidad.

“Emigrar es desaparecer para después renacer, inmigrar es renacer para no desaparecer nunca más”.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La ciudad de los libros prohibidos, Maribel Carvajal

No siempre resulta sencillo comentar todo lo que leo, puede que esta sea una de esas ocasiones. “La ciudad de los libros prohibidos” llegó a mí por la vía más cercana que podamos imaginar, la autora directamente me hizo participe de la publicación de su novela, Maribel Carvajal, es lo que llamamos una “paisana” que conozco desde hace mucho tiempo y sabedora de mi afición por la lectura, compartió los frutos de un proyecto que le ha ocupado la nada despreciable cifra de diez años, motivo suficiente para ser generosa con ella y comprar su libro, aportar un granito de arena y contribuir en el debut literario de esta joven y valiente escritora extremeña.
Para hacer una sinopsis breve de estas mil páginas os cuento, que avanzado el siglo I de nuestra era en la colonia de Augusta Emérita tienen lugar una serie de misteriosos asesinatos que alteran la vida de este enclave de la Lusitania. La búsqueda de unos manuscritos conocidos como los “Los Libros Sibilinos” desencadenan acontecimientos que destapan una red de corrupción, codicia, crímenes e intrigas que pretenderán justificar las formas de vida y las soluciones propias de una sociedad que es el fiel reflejo de su Imperio”.
Prefiero no entrar en detalles y en el caso de animaros, que cada uno complete el argumento del úelato. Sinceramente si muchos encontraran diez líneas en el reverso del libro tal vez se hubiera multiplicado el número de lectores. Mientras lo leía intentaba encontrar a compañeros que estuvieran inmersos en esta novela, muchos quedaban asustados por el volumen de páginas y otros se perdían en el repertorio de personajes que dan vida a la trama; de manera que en solitario he leído este novelón que ya al comprarlo me recordó a las novelas de Ken Follet, que no decepcionan pero a las que hay que dedicar horas, tiempo y atención.
Al decidir leerlo busqué estrategias para no abandonarlo y recurrí a otros recursos utilizados en autores muy queridos por mí; para no perderme en la galería de personajes establecí una lista con alguna característica propia de cada uno de ellos, así acabé familiarizándome con Sexto Furnio Juliano y Cornelio Severo, además de otros muchos que completan el repertorio de actores y protagonistas secundarios; aún así Maribel presenta una relación detallada de cada uno de ellos, pero acostumbrada a Almudena Grande, opté por esta solución que siempre me da resultado. Aprovecho para decir que alrededor de Sexto y Cornelio pivota la trama principal de esta historia, y para ser justos un abanico de personajes femeninos que retratan al detalle la vida de las mujeres de esta época, sus aficiones, costumbres, el papel cerca y detrás de estos hombres y la capacidad de influir en decisiones atribuidas a una sociedad militarizada y castrense.
No hay nada que criticar acerca de la ambientación elegida por la autora, detallista hasta el exceso, consigue un retrato social de la colonia emeritense bajo el mandato de Nerón que nada tiene que envidiar a la capital del Imperio. Aborda todos los temas de la época, cultos, leyes, dioses, el papel del ejército, las campañas, las fiestas, los excesos, las ansías de poder, la corrupción, las injusticias sociales…, y a medida que presenta un tema confecciona una trama que supone un despliegue de documentación tan exhaustiva, que acaba siendo un desafío terminar párrafos que a mi parecer se han alejado del argumento inicial. En estas secuencias que son muy frecuentes me he acordado de Arturo Pérez Reverte que para describir el uniforme de un militar necesita  veinte páginas y eso a los lectores acaba echándonos para atrás. Creo que le sobran cientos de páginas a la novela, a los que nos gusta la Historia leer documentación a estos niveles no nos importa, pero quienes eligen una novela llevados por un misterio desean leerla para resolverlo y de paso aprender sobre otras culturas y civilizaciones.
Sin duda la recomiendo, tiene todos los ingredientes de un relato de intriga, misterio, hay muertos, hombres malos, mujeres perversas, amor, libros perdidos…, todo lo que encontramos en otros géneros pero dentro de la novela histórica. Me hubiera gustado menos explicaciones de cada acontecimiento narrado, suprimir algunas tramas que me han resultado innecesarias, pero también quiero decir que el lenguaje es ágil, sencillo y asequible, que aunque largo el libro se disfruta, que está escrito para todos los públicos, con escenas elegantemente tratadas, como mucho rigor histórico y que sin duda entre cada línea he sabido reconocer los valores con los que se construye una sociedad, amistad, lealtad, honestidad, valentía y honradez…, valores que cuesta trabajo reconocer en las sociedades actuales y cuya ausencia las condenas irremediablemente a su desaparición.
Me gustaría animaros a su lectura especialmente por corresponder al trabajo de Maribel Carvajal y porque siempre digo que escribir es una tarea muy difícil, que guste lo que escribes un desafío y que se reconozca tu esfuerzo un sueño; hagamos que todo esto y más haya valido la pena para esta joven y audaz escritora.

“En cuanto a la adversidad, difícilmente la soportarías si no tuvieras un amigo que sufriese por ti más que tu mismo”.

sábado, 17 de septiembre de 2016

El viento de las horas, ángeles Mastretta

Es difícil no detenerse en una portada con tanta ternura, la niña con trenzas y vestidito de cuadros nos traslada de un salto a una infancia que dormita en nuestro recuerdo como parte de nuestra identidad. Me atrajo el título y la invitación que aparece en su reseña; Ángeles Mastretta nos abre una entrada a su pasado y nos hace partícipes del legado de los días de su vida evocando los detalles más cotidianos y al mismo tiempo más preciados de este mundo palpitante y generoso que nos rodea.
Algo en común con la escritora mexicana es que cada uno de nosotros tenemos esa posibilidad de elaborar nuestro propio relato de recuerdos, viajar al pasado, retroceder y detenerse en momentos que aportaron emociones inolvidables, volver a disfrutar de aquello que nos hizo feliz. Sin duda nuestra vida es un rompecabezas de retazos que mantenemos intactos como testigo de nuestra existencia. Con esta intencionalidad la autora reflexiona acerca de los grandes temas universales como la belleza, la juventud, el amor, la muerte y el paso inevitable del tiempo.
El libro es una recopilación de instantes de su vida, un ejercicio sencillo y melancólico de buceo en pequeños momentos junto a su madre, en su calle, con sus amigos, retales de vida, fotografías que despiertan sentimientos dormidos, reclamos a la memoria hecho frases. Escrito en prosa poética destila nostalgia desde la primera palabra, con un lenguaje elegante que atrapa y te traslada a un estado de placidez que invita a celebrar y disfrutar de los pequeños placeres de la vida.
No voy a caer en el error de recomendar el libro solamente a mujeres, la sensibilidad aunque es “femenina” no conoce de sexo, todos gozamos de nuestro lado tierno, destaparlo y darle alas es un ejercicio que engrandece el ánimo. Yo siempre digo que los recuerdos no deberían existir porque aquello que vivimos en un pasado y nos hizo feliz, ya lo disfrutamos, pero recuperar momentos que nos rompió el alma resulta cruel y duro; revivir las angustias, requiere un gran esfuerzo y buenas dosis de valentía, de manera que mejor olvidarlo todo. Pero ¿Quién renuncia a los recuerdos?, ¿Quién deja incompleto su puzle de vida?; la contestación o la dejo a vosotros.
Muy recomendado para aquellos que busquen disfrutar del placer de la escritura con “tonillo” mexicano, dulzura con sabor a infancia y ternura que no caduca. Os gustará.
“No sé si alguna vez olvidaré hasta el recuerdo de quién fui en la infancia. Dicen que los viejos siempre recuerdan mejor el pasado remoto. Hasta que la vida se les va haciendo pequeña y llegan a olvidar su nombre, antes de que la nada los nombre a ellos”.

"La tontería no viene en gotero sino en caudales", "Bien nos perdonarán las horas"," El tiempo, ese juguete que nos juega, acorta los deseos", “Lo que en mi juventud significó ruptura ahora se suple con flexibilidad”.

lunes, 12 de septiembre de 2016

La mujer de púrpura, Jeanette Winterson

Cuando buceo en algunos blogs y encuentro una lectura cuya temática gira alrededor de la brujería y las persecuciones católicas por parte de los poderes reales, siento una curiosidad difícil de sujetar; sin ser un Premio Nobel, “La mujer de púrpura” me atrajo por esa atmósfera gótica con rasgos paranormales de ambientación oscura y tenebrosa, con dosis de lesbianismo que no sigue la narración convencional y que acabó provocando en mi sensaciones contradictorias.
La historia se basa en un hecho real: el juicio a unas mujeres en Lancashire, acusadas de brujería en tiempos de Jacobo I. Basándose en estos datos, Winterson ha recreado la época y ha introducido en aquella realidad truculenta el personaje de Alice Nutter, una mujer que vive de su propio trabajo, pues ha inventado una fórmula para teñir la ropa de un color rojo oscuro que ha despertado incluso el interés y las atenciones amorosas de la reina.
Dueña de sí misma y dispuesta a enfrentarse a las fuerzas de la ley, Alice intenta descubrir qué hay detrás de la acusación de brujería y descubre las miserias de quienes están al cargo de las mujeres encerradas en prisión: madres que venden a sus propias hijas a los guardianes de la cárcel, hombres que casi parecen bestias y chiquillos dispuestos a mentir por un mendrugo de pan y una piel de patata.
Llega el momento en que Alice misma es incriminada, y pronto sabremos que tiene un secreto por el cual está dispuesta a morir, pero a su manera... El Norte es el lugar de la oscuridad pero también del valor, y en la muerte de cada cual a menudo se refleja la vida entera.
Sin duda es un relato de los que se define como realidad histórica hecha ficción, una trama creada por una autora cuya personalidad se deja sentir en cada página a través de un personaje principal, Alice alrededor de quien un número excesivo de acompañantes dan vida a este argumento dividido en capítulos cortos que no por ello permiten distracción en la lectura. Aunque el tema estrella es la acusación de brujería, algo muy frecuente en el Medievo, se abordan temáticas muy variadas entorno a la mujer de esa época, la opresión, la hechicería, la magia…,un retrato de Inglaterra que se corresponde con un juicio real muy documentado que tuvo lugar en la localidad de Lancashiere, y que guarda muchos rasgos comunes con los acontecidos en otras zonas de Europa.
Aunque su estructura es sencilla, el argumento está muy definido y la lectura es ágil, no engancha como debería haber pasado ante un relato de gran fuerza narrativa y tema sugerente. No hay un ritmo continuo en la lectura, hasta la mitad se mantiene, luego decae y parece tomar impulso al final cuando ya es algo tarde. Chirrían los aspectos sobrenaturales a los que hay que aportarles grandes dosis de imaginación para no provocar incredulidad y hasta risas.
En líneas generales y salvando el exceso de escenas escabrosas contadas con gran detalle, es aceptable especialmente por su brevedad, unas doscientas páginas que se leen solas y que al menos en mi caso sirven para entrar o salir de lecturas desafiantes, como siempre sobre gustos hay poco escrito y no deja de aportar datos sobre esos terribles e injustos procesos de los que fueron víctimas mujeres de una época donde la religiosidad movía el curso de la Historia.
“Realmente, el mundo está poblado de brujas; unas más benignas, otras más implacables; pero el reino no solo de la fantasía, sino el de la realidad evidente pertenece a las brujas”.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Todos mis futuros son contigo, Marwan

La poesía no forma parte de mis gustos por la lectura, nunca he comentado ningún libro de poemas ya que no entra en mis preferencias, de manera que abordo esta asignatura pendiente con “Todos mis futuros son contigo”. Llegó hasta mi a través de una sobrina que sabedora de mi afición por las letras y sin olvidar el momento que estaba viviendo, decidió colmar mi corazón de las bellas palabras que este cantautor plasmó en una de las recopilaciones de poemas más bonitos que podamos imaginar.  
Todos mis futuros son contigo es una autopsia emocional en toda regla, el diario sorprendido de alguien que tropieza con sus sentimientos y, asombrado, los comprende de inmediato. En ocasiones puede que dudes de si es poesía, prosa poética o frases lanzadas desde el fondo del corazón. No queda claro. Lo que está claro es que no te va a quedar ningún sentido intacto tras su lectura.
Aquí hay poemas de amor, hay poemas que van desde el apego más romántico y suicida a otros que aseguran que el amor no es una forma de quemarse, sino un modo de tender puentes entre dos almas para que la felicidad pueda cruzar a pie de un corazón al otro. También hay desamor. Sea como sea, amor o desamor, te verás reflejado en cada línea.
Hay poemas que persiguen la justicia social con la misma determinación con que ciertos gobernantes aplastan a los pueblos, hay caídas, hay desvelos, homenajes, viajes al interior, hombres que no consiguen dar consigo y hombres que se escriben a sí mismos las cartas de amor que siempre se negaron
.
Son alrededor de doscientas páginas que cuentan una historia de vida que avanza dividida en tres partes y cada una con poemas que se presentan con títulos muy profundos. Poco puedo decir de esta preciosidad de regalo, joya que debería estar en todas las bibliotecas y que ha sido un testimonio del “sentimiento hecho palabra”. La poesía es tan especial e íntima que no puede ser comentada porque el impacto emocional es muy particular y único…, sería un atrevimiento por mi parte; solo puedo decir que lo tengo muy a mano, que lo leo y releo sin pereza, que cuando necesito buscar palabras que me reconforten lo abro y leo y que hasta hoy nunca me ha decepcionado…, siempre está negro sobre blanco lo que busco y cuando lo cierro tengo la certeza de que reposa fielmente hasta mi próxima llamada de auxilio. Recomendado y dedicado a mi sobrina Guadalupe, una gran mujer y profesional que forma parte de mi vida.

“Yo subía las escaleras de su cuerpo, ella se tiraba de mi abismo. Hacíamos una buena pareja. Siempre nos encontrábamos a medio camino de su caída y de mi ascenso y daba igual todo, que subiéramos o bajáramos. Lo importante era que en algún punto, aunque fuera breve, ella y yo nos encontrábamos”.