viernes, 9 de septiembre de 2016

Todos mis futuros son contigo, Marwan

La poesía no forma parte de mis gustos por la lectura, nunca he comentado ningún libro de poemas ya que no entra en mis preferencias, de manera que abordo esta asignatura pendiente con “Todos mis futuros son contigo”. Llegó hasta mi a través de una sobrina que sabedora de mi afición por las letras y sin olvidar el momento que estaba viviendo, decidió colmar mi corazón de las bellas palabras que este cantautor plasmó en una de las recopilaciones de poemas más bonitos que podamos imaginar.  
Todos mis futuros son contigo es una autopsia emocional en toda regla, el diario sorprendido de alguien que tropieza con sus sentimientos y, asombrado, los comprende de inmediato. En ocasiones puede que dudes de si es poesía, prosa poética o frases lanzadas desde el fondo del corazón. No queda claro. Lo que está claro es que no te va a quedar ningún sentido intacto tras su lectura.
Aquí hay poemas de amor, hay poemas que van desde el apego más romántico y suicida a otros que aseguran que el amor no es una forma de quemarse, sino un modo de tender puentes entre dos almas para que la felicidad pueda cruzar a pie de un corazón al otro. También hay desamor. Sea como sea, amor o desamor, te verás reflejado en cada línea.
Hay poemas que persiguen la justicia social con la misma determinación con que ciertos gobernantes aplastan a los pueblos, hay caídas, hay desvelos, homenajes, viajes al interior, hombres que no consiguen dar consigo y hombres que se escriben a sí mismos las cartas de amor que siempre se negaron
.
Son alrededor de doscientas páginas que cuentan una historia de vida que avanza dividida en tres partes y cada una con poemas que se presentan con títulos muy profundos. Poco puedo decir de esta preciosidad de regalo, joya que debería estar en todas las bibliotecas y que ha sido un testimonio del “sentimiento hecho palabra”. La poesía es tan especial e íntima que no puede ser comentada porque el impacto emocional es muy particular y único…, sería un atrevimiento por mi parte; solo puedo decir que lo tengo muy a mano, que lo leo y releo sin pereza, que cuando necesito buscar palabras que me reconforten lo abro y leo y que hasta hoy nunca me ha decepcionado…, siempre está negro sobre blanco lo que busco y cuando lo cierro tengo la certeza de que reposa fielmente hasta mi próxima llamada de auxilio. Recomendado y dedicado a mi sobrina Guadalupe, una gran mujer y profesional que forma parte de mi vida.

“Yo subía las escaleras de su cuerpo, ella se tiraba de mi abismo. Hacíamos una buena pareja. Siempre nos encontrábamos a medio camino de su caída y de mi ascenso y daba igual todo, que subiéramos o bajáramos. Lo importante era que en algún punto, aunque fuera breve, ella y yo nos encontrábamos”.

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