sábado, 17 de julio de 2021

Una dulce venganza, Jonas Jonasson

Victor Svensson, un tipo ambicioso y sin escrúpulos, se casa con la hija de un multimillonario galerista en los últimos momentos de la vida de este. Cuando el hombre fallece, Victor engaña a su mujer y logra hacerse con el negocio y ver colmadas por fin sus ansias de dinero y poder. Sin embargo, la aparición en escena de un hijo bastardo de Victor, fruto de una antigua relación, podría dar al traste con sus planes, y no está dispuesto a permitirlo.

A partir de este punto se desarrolla una divertidísima trama de enredos que mezcla de forma asombrosa la realidad de las tribus masáis, la obra de la pintora Irma Stern, la figura de Hitler y el papel del arte en la configuración de su destino y, sobre todo, la sed de venganza de un joven sin nada que perder.

 

Nuevamente me he decidido por una novela del autor de “La analfabeta que era un genio de los números”, “El Abuelo que saltó por la ventana y se largó” y  “El abuelo que no pagó la cuenta y se largó”, en esta ocasión al igual que en las anteriores, el humor y la recreación de un mundo disparatado, brillan en esta historia de traiciones, egos y venganzas.

Novela con grandes dosis de humor que logra el objetivo principal de Jonasson, hacerte sonreír en argumentos nada complejos y fáciles de entender, además de hacernos desconectar y entretener.

Es su quinta novela, en ella despliega su ingenio a través de una serie de personajes y situaciones contadas desde el humor, lo que le permite que sean entendibles.

En “Una dulce venganza” presenta las divertidas aventuras de Victor, un don nadie sueco, extremista, ultraderechista, racista, machista, y todos los -ista y -fobo que puede tener un hombre medio, que le levanta  de un plumazo la herencia a un galerista de arte sueco, y del hijo (negro) que tuvo con una prostituta de lujo, del abandono en pleno poblado masái del chaval y de cómo su padre adoptivo -un curandero/guerrero masái-  acaba buscando a su vástago por las calles de Suecia. Cuando Kevin -que así es como se llama el chico- contacta con la exmujer de Victor ambos deciden vengarse de él y para ello utilizarán la empresa de Hugo, un emprendedor que acaba de fundar Dulce Venganza S.A., donde uno puede eliminar a un vecino con perros, a un entrenador que no saca al hijo al campo o cualquier otra maldad ilegal que se le ocurra a golpe de talonario.

Estilo habitual directo, sin irse por las ramas, sin la necesidad de descripciones que cierren las puertas a la imaginación del lector, con rasgos de picaresca española y aires de literatura sueca. Son novelas con personajes y situaciones muy propias de lo que nos tiene acostumbrados, sin que por ello quede fuera la dura crítica social muy presentes en novelas precedentes.

Para animaros a leerla os diría que con ironía y sarcasmo nos va contando situaciones esperpénticas con personajes rocambolescos, exóticos y sencillos que actúan de manera burlesca y divertida. Cada uno de ellos protagoniza momentos enrevesados y difíciles de creer. Es entretenido, el justo para escapar del estrés que nos tiene secuestrados y que te dejará con ganas de una nueva entrega de este sueco al que ano algo enganchada. Os gustará.

“Antes de embarcarte en un viaje de venganza, cava dos tumbas”.

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