jueves, 29 de marzo de 2012

Si a los tres años no he vuelto, Ana R. Cañil


Desde que inicié la andadura de mi blog de lectura, miro hacia atrás y recuerdo la cantidad de libros leídos que me gustaría haber comentado de haberlo creado muchos años antes. Cuando el tiempo libre me lo permite, vuelvo a releer novelas que me dejaron un grato recuerdo y que a menudo recomiendo a la gente que me rodea. Pero son pocas las ocasiones y esa tarea soy consciente de que nunca la voy a poder tener al día. Es por ello, que he decidido abordar aquellas lecturas de una manera breve y a modo de recomendaciones que podréis ampliar visitando otros blogs en los que seguro encontraréis reseñas muy de vuestro agrado.
De momento las iré nombrado y contando su sinopsis, sin en alguna ocasión puedo haceros participe de las impresiones que me causaron, no dudéis que así lo haré.
“Madrid, primavera de 1939: Jimena Bartolomé, apenas salida de la adolescencia y recién casada con el amor de su vida, es encerrada en la cárcel de mujeres de Ventas. En esta siniestra institución, su directora, María Topete, gobierna el destino de las reclusas y de sus hijos… Ana R. Cañil recrea en Si a los tres años no he vuelto unos hechos terribles y prácticamente desconocidos de nuestra posguerra: la historia de las prisioneras cuyos hijos les fueron arrebatados por sus carceleros para internarlos en seminarios y conventos o darlos en adopción. Si a los tres años no he vuelto se convierte en una novela imposible de soltar por el hecho terrible que denuncia y por el enfrentamiento entre Jimena y María, dos mujeres inolvidables”.
Aunque ya hace muchos años que lo leí, aún recuerdo lo mucho que me gustó la portada del libro, esa mujer andando por la calles del Madrid de Posguerra, sus ropas, la sobriedad de la estampa y ese gris que lo decía todo de aquellos duros años.
Ana R.Cañil, aborda serena y justamente un tema de gran complejidad con fuertes dosis de emotividad y dolor. La historia de las prisiones de posguerra y de aquellas mujeres que se vieron separadas de sus hijos una vez finalizado el conflicto, supuso para ella un reto, aprovechando esta preciosa y potente novela para denunciar los hechos silenciados y probados de una práctica que se convirtió en habitual en aquellos oscuros años de nuestra España más reciente.
Una historia bien contada, ágil, fácil de leer, documentada al detalle, tanto que se convierte en un ensayo que aborda los horrores y los dramas vividos por las mujeres en las cárceles franquistas.
Dos personajes asumen el protagonismo casi absoluto de la novela, Jimena Bartolomé y María Topete, reclusa y directora de la cárcel de Las Ventas donde suceden los hechos narrados.
Recomendable para todos los que disfrutan con historias del ayer que nunca han dejado de ser historias de hoy. Muy dura y potente pero nada comparado con la realidad. Os gustará.
“A pesar de la distancia la gente es parecida en todos lados, las similitudes que nos unen son mucho más que las diferencias que nos separan”.

viernes, 9 de marzo de 2012

La tienda de paraguas, Elin Hilderbrand

Que portada tan cálida y sencilla, la verdad es que se podría tratar de una mesita y jarrón de IKEA con fondo marino estrellita de mar incluida... El título me llamó la atención más que la portada y en especial por la poca relación que ambos detalles tenían; el caso es que en un viaje a Madrid me traje en mi libreta donde todo lo apunto la propuesta de esta novela que me provocó cierta curiosidad y que no me arrepiento de haberla leído.
Su autora es de nombre Elin y de apellido algo alemán y complejo, pero a la hora de narrar esa complicación se disipa y nos presenta una novela de gran sencillez para disfrutar un par de días de una lectura que te provoca sensibilidad y grandes dosis de gratitud para quien te ha logrado arrancar alguna que otra lagrimita incontrolada...
Para narrar la novela la autora se vale de un marco reducido en todos los aspectos; una isla, veinticuatro horas y el ambiente gastronómico de fondo; contada en tercera persona, la protagonista relata episodios de su vida entre el pasado y el presente, enlazando recuerdos que han marcado toda su existencia. Podríamos decir que es una obra para mujeres, pero en total son seis los personajes y el reparto es equilibrado, tres hombres y tres mujeres consiguen dar sentido a toda la narración.
En muchas ocasiones los reencuentros se convierten en oportunidades para destapar verdades encerradas, ocasiones para curar heridas que no han cicatrizado, momentos para detener escapadas eternas, intentos para limpiar el alma y asumir errores no reconocidos; todo ello refleja el peso de los recuerdos y la marca de lo que un día fue traumático y los recursos para superarlo tras años de silencio impuesto en el sentido más literal de la palabra. Historia de sentimientos donde afloran valores humanos negativos y positivos; la amistad,el amor, el rechazo, la incomprensión, lazos de afectos, historias pendientes, el conflicto de la existencia, la culpabilidad, los intentos por reparar daños no buscados. La autora recurre a personajes que encarnan dichos valores con tal calidad que acaban siendo inolvidables, siempre bien delimitados por sus acciones y con un carácter que les ayuda a dar cuerpo a la narración.
El resultado es una historia creíble; para algunos lectores es posible que les parezca algo empalagosa, poco profunda, pero las pretensiones ante ella debe aparcarse en el disfrute del rato literario , intimista y recogido en un espacio que no abarque el tamaño de un paraguas...”que todo lo para”.

“Todo en esta vida es temporal así que, si las cosas van bien hay que disfrutarlas porque no durarán eternamente; y si por el contrario van mal, no hay que preocuparse, no van a durar eternamente”.

miércoles, 4 de enero de 2012

Tiempo de arena, Inma Chacón


Desde que inicié la andadura de mi blog de lectura, miro hacia atrás y recuerdo la cantidad de libros leídos que me gustaría haber comentado de haberlo creado muchos años antes. Cuando el tiempo libre me lo permite, vuelvo a releer novelas que me dejaron un grato recuerdo y que a menudo recomiendo a la gente que me rodea. Pero son pocas las ocasiones y esa tarea soy consciente de que nunca la voy a poder tener al día. Es por ello, que he decidido abordar aquellas lecturas de una manera breve y a modo de recomendaciones que podréis ampliar visitando otros blogs en los que seguro encontraréis reseñas muy de vuestro agrado.
De momento las iré nombrado y contando su sinopsis, sin en alguna ocasión puedo haceros participe de las impresiones que me causaron, no dudéis que así lo haré.
“En el lecho de muerte, María Francisca, miembro de una noble familia de Toledo, clama desesperadamente por sus hijos. La tensión es enorme: nadie de los presentes conocía que la joven hubiera tenido descendencia. Su madre niega sus palabras, pero sus tías no dejarán de preguntarse qué hay de verdad en ellas. Comienza así una apasionante inmersión en la historia de las mujeres Camp de la Cruz, Mariana, Munda y Alejandra, herederas de un hacendado español, y de sus irreconciliables diferencias vitales en la búsqueda de la felicidad”.
Inma Chacón, fue la finalista del Premio Planeta 2011 con esta historia de mujeres valientes y luchadoras a la que no le faltan hombres bravíos a pesar de gozar de un merecido papel secundario. Como todas sus novelas son historias bien contadas, de impecable ambientación, con caracterizaciones soberbias y protagonistas inolvidables.
Historia de saga familiar contada con idas y venidas en el tiempo, saltos temporales que van dando a conocer la esencia de esta tribu de mujeres en los finales del siglo XIX y principios del XX. Además de la vida de estas fascinantes mujeres, sus personalidades y los avatares entornos al amor, los celos, el desamor y la lucha, Inma nos deleita con el tema de la Masonería con un tratamiento inteligente que le sirve como escenario para los guiños a la lucha por los derechos de la mujer en unos momentos de la Historia donde  estos “brillaban por su ausencia”.
No puedo contar nada malo de las novelas de Inma Chacón, es evidente que me gustan, las disfruto, aprendo de los buenos retratos sociales de cada época que trata, de su sencillez a la hora de narrar, de sus toque emotivos y de sus deseos de hacernos feliz con sus relatos. Son novelas que se quedan en el corazón y de las que guardo un grato e inolvidable recuerdo. Os gustará.
“Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro propio”.

sábado, 1 de octubre de 2011

Estoy esperándote, Pilar Periáñez

Ante la impaciencia y emoción por la llegada de un ser querido, en ocasiones los sentimientos se desbordan y un recurso gratificante es escribir una carta para quedar constancia del estado de alegría e inquietud que se mezclan en el corazón de quien espera al que está por venir. Podría haberlo escrito cualquier abuela a su nieto; pero lo escribí yo y es un placer compartirlo con vosotros. 

"Estoy Esperándote"
Nacer es el primer acto de todos los seres humanos, el primero y el más increíble de ellos. Es un acto compartido con el resto de los seres vivos, pero entraña la primera experiencia de valentía realizado de forma inconsciente y necesaria, cuando aún se desconoce la magnitud de lo que verdaderamente se está haciendo y la trascendencia y protagonismo de semejante acción.
Ya nada volverá a ser igual después de poner en marcha el proceso de llegar al mundo; se abandona esa paz y quietud del seno materno, esa seguridad y dependencia de otra vida, vida que te ayuda a crecer, que se encarga de que nada te falte ni te preocupe ni te afecte... El nacimiento te obliga "involuntariamente" a separarte de ella, a salir de las entrañas de quien lo daría todo por ti... Es tan obligatorio nacer, que no eliges el momento, la propia naturaleza lo impone, sólo te dejas llevar y ejecutas sin cuestionarla la también primera orden de tu vida.
A veces te resistes, dilatas en el tiempo la permanencia en ese espacio de amor, donde escuchas palabras de cariño, de espera, donde sin haberte visto ya se te considera precioso, donde sin saber tus medidas, ya saben que eres grande, muy grande, donde sin haber visto tu cara ni mirado se te reconocería entre un millón como tú, allí donde ya eres la preocupación de tus padres, el objeto de sus mimos, el receptor de pequeñas y tiernas conversaciones sin sentido, el interlocutor pasivo al que se le presenta formalmente a su "Hermana Mayor", aquel que recibe sus besos desde el exterior, ese medio ajeno a ti que espera pacientemente tu presencia y anhela poder decirte al oído lo importante que eres y serás toda tu vida, a los pocos segundos de estar entre nosotros.
Sí... se debe ser muy valiente para dejar toda esa paz y enfrentarse a lo desconocido, a todo aquello que no tiene nada que ver con el vientre de una madre a la que a pesar de la irreversible separación, permanecerás eternamente unido hasta el resto de tu vida...
No traéis un manual para tal hazaña, las escasas pistas se os dan en el momento de la concepción y necesitáis usarlo para enfrentaros en el día señalado a fin de pasar victoriosos a esa otra vida que comienza en el cero día, el del aterrizaje, aunque ya contemos con la nada despreciable edad de nueve meses, esos que se les olvidan a todos menos a las madres; esos que ya han determinado lo que habéis sido, sois y seréis desde ese mismo instante...
Es cuando pasáis al estado de "autonomía", entre comillas.....para respirar, comer, dormir, llorar, y abriros camino en un mundo desconocido y casi hostil en sus inicios, si se le compara con la plenitud del seno materno que ya nunca volverá.
La ventaja, es que os queda tiempo para no sentiros abandonados ni solos, al menos al principio seréis el objeto de todo tipo de atenciones de quienes os rodean, la preocupación y el desvelo de los progenitores, el motivo de sus sueños y proyectos, el destinatario de sus besos y abrazos, el centro de su universo; ese universo que ya está ocupado, pero que se hace más grande para que más de un corazón, en este caso el tuyo, lo haga más infinito junto al de tu "Hermana Mayor"... Nunca se sabe si ante el momento final se está preparado, lo que es seguro, es que el destino se ha hecho presente y no os podéis esconder permanentemente en el refugio que os dio la vida, ya habrá ocasiones para resistirse, ahora es el momento de devolver el favor a quien durante tu gestación se ha encargado de ti; debes colaborar y demostrar de lo que eres capaz... ser el campeón incluso antes de nacer y dar la cara ante los que estamos emocionados y deseosos de ser parte de tu vida.
De modo que a por todas... aquí estamos una legión de seres queridos aguardando esa anhelada llegada, imaginando tus ojos, tu boca, tu nariz, haciendo apuestas sobre tu parecido, temerosos por el recibimiento de tu hermana mayor y preparándote este mundo, para que desde el primer momento sea de tu total agrado; no hay duda de que será inmensamente maravilloso por el simple hecho de gozar de tu presencia.
Ya eres parte de una tribu, caminarás de la mano de un jefe que te dará todo lo necesario para sobrevivir y enseñarte los secretos de la vida; irás en los brazos de una mujer que te llevará donde sea preciso, brazos que te rodearan como un cinturón amurallado para protegerte de los peligros que puedan acecharte; de ahora y hasta el final del camino, no abandonarás la tribu por mucho que te alejes; porque ellos son y serán parte de tu vida para siempre.
Estamos aquí, mis brazos, otros brazos que también están dispuestos a cercarte y darte cuanto necesites, un castillo de menor dimensión pero lleno de esperanza y fortaleza para los dos, para ti y para tu "Hermana Mayor"
No tardes que ya estamos preparados. Cuando te tenga en brazos mi impaciencia será plenitud y será el momento de darte la bienvenida a mi vida. “Estoy esperándote” . Te Quiero mi niño.

"Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje, voluntad y determinación; son los retos de una existencia heredados en nuestra concepción y la oportunidad para demostrar nuestra valentía como seres vivos".

viernes, 3 de diciembre de 2010

Dime quien soy, Julia Navarro


Desde que inicié la andadura de mi blog de lectura, miro hacia atrás y recuerdo la cantidad de libros leídos que me gustaría haber comentado de haberlo creado muchos años antes. Cuando el tiempo libre me lo permite, vuelvo a releer novelas que me dejaron un grato recuerdo y que a menudo recomiendo a la gente que me rodea. Pero son pocas las ocasiones y esa tarea soy consciente de que nunca la voy a poder tener al día. Es por ello, que he decidido abordar aquellas lecturas de una manera breve y a modo de recomendaciones que podréis ampliar visitando otros blogs en los que seguro encontraréis reseñas muy de vuestro agrado.
De momento las iré nombrado y contando su sinopsis, sin en algún momento puedo haceros participe de las impresiones que me causaron, no dudéis que así lo hare.
“Un periodista recibe la propuesta de investigar la vida de su bisabuela, Amelia Garayoa, una mujer de la que sólo sabe que huyó abandonando a su marido y a su hijo poco antes de que estallara la guerra civil española. Para rescatarla del olvido deberá reconstruir su historia desde los cimientos encajando, una a una, todas las piezas del inmenso y extraordinario puzle de su vida.
Marcada por cuatro hombres que la cambiarán para siempre -el empresario Santiago Carranza, el revolucionario francés Pierre Comte, el periodista estadounidense Albert James y el médico militar vinculado al nazismo Max von Schumann-, la historia de Amelia es la de una antiheroína presa de sus propias contradicciones que cometerá errores que no terminará nunca de pagar y que acabará sufriendo, en carne propia, el azote despiadado tanto del nazismo como de la dictadura soviética”.
Julia Navarro nos presenta un viaje al pasado de la mano de Amelia a lo largo de todo el siglo XX. Abordar este periodo de tiempo es un gran desafío, máxime cuando nuestra protagonista, ha tenido la oportunidad de ser parte de la Historia de la Humanidad en la nada despreciable cifra de cerca de cien años. Casi mil cien páginas que acobardan a cualquiera entre otras razones por la avalancha de datos y acontecimientos a los que hace referencia tanto en el tiempo como en el espacio. En este retrato histórico del siglo más convulso de la Historia reciente de los hombres, una galería de personajes añaden un poco más de complicación a la ya algo densa historia de Amelia.
Os animaría a leer diciendo que es una historia de espionaje, amores y desamores, aventuras y vivencias a lo largo de tres generaciones, planteada a modo de puzzle en el que a medida que avanza el relato, las piezas van encajando con mucho acierto por parte de la escritora.
Dividida en seis partes presentadas en grandes capítulos con nombres propios, está narrada en primera persona en un ir y venir del pasado al presente que van presentando las experiencias de Guillermo y Amelia vividas a lo largo de innumerables ciudades europeas perfectamente ambientadas para deleite nuestro.
Aunque parezca que el final no va a llegar nunca, llega y la verdad que aunque en general la lectura es ágil y engancha, no es menos cierto que necesita de mucha imaginación para hacer creíble muchos momentos de la trama, resultando algo forzada e irreal.
Recomendada para los apasionados del siglo XX, para los que no son perezosos a la hora de enfrentarse a “libros gordos” y sin duda para los amantes del género histórico. Personalmente, nunca me ha decepcionado esta escritora y espero que a vosotros tampoco.
“El momento elegido por el azar, vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos”.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Inés y la alegría, Almudena Grandes

Hace poco más de un año tuve la oportunidad de conocer a una mujer llamada Alegría; con ese nombre me pareció que una puede presentarse e ir por la vida sin más, y no sólo eso, tras intercambiar breves comentarios me convencí de lo mucho que hacía honor a tan precioso nombre.
El título de la novela de Almudena Grandes lleva la palabra alegría y el nombre de Inés, nombre que ya es casi común en el repertorio de novelas leídas y que en más de una ocasión he llegado a confundir, es sin duda bonito, corto, sonoro y fácil de recordar. De todas maneras yo me quedo con “Alegría” así cuando te nombren no olvidarás que además de un espectáculo del Circo del Sol, existe un estado de ánimo del que debemos disfrutar sin tacañería ni pereza.
Huyendo de la costumbre de otros comentaristas de destripar el contenido del libro, voy a seguir mi comentario intentando no desvelar las entrañas del primer episodio de los seis que la escritora se ha marcado como reto escribir y que ha titulado “Episodios de una guerra interminable”. De momento junto a este ya se ha publicado el segundo y se encuentra en la parrilla de salida el tercero... así hasta que concluya con tan desafiante propósito. Yo encantada, me confieso seguidora de la “Grandes” aunque tengo mis criticas a ciertos recursos que utiliza, pero en general salvando sus brotes de ensayista, lo narrado en sus novelas siempre me han dejado un “buen sabor de boca”.
Habitual en ella es recrear el tema histórico de la Guerra Civil Española y la Posguerra, la mayoría de los que seguimos de cerca su producción lo sabemos y es por ello que no nos sorprenden los personajes, sus historias, la ambientación, sus finales. No voy a descubrir la ideología de la escritora que se refleja en todas y cada una de sus obras, pero eso no la hace menos respetable y por si sirve para animar a conocerla, nunca rechazo una buena literatura amparándome en la condición política de quien la escribe, sería una nota de ignorancia por mi parte y espero que no lo sea por la vuestra.
La invasión del Valle de Arán en 1944 es uno de los episodios más desconocidos de la Historia de España incluso, para los que nos dedicamos a impartir esta asignatura. Dicho acontecimiento es el tema principal de la novela que relata el papel de los guerrilleros y militantes comunistas anónimos que participaron en tan silenciada gesta. Podría pensarse en una historia de “maquis” y estaríamos en lo cierto; pero es algo más gracias al personaje de Inés y lo que acontece alrededor de ella durante toda su vida.
Etiquetar la novela es difícil ya que junto a esta mujer aparece su enamorado, y con él, una historia de amor que con lo descrito anteriormente me atrevería a calificarla de “novela histórico-romántica”. Sería injusta quedar ahí en lo meramente “folletinesco” ya que aparecen alusiones a personajes tan conocidos como La Pasionaria, Franco, Carrillo, Picasso y hasta el mismísimo Stalin; uno podría pensar si es posible semejante mezcla y que no “exploten”... esa es la motivación para continuar a lo largo de setecientas treinta páginas, leyendo y leyendo en la esperanza de desvelar un final al menos aleccionador y largo, muy muy largo.
Tras leerla puedo valorar que en ocasiones en muy complicado seguir la lectura por la inconfundible manía de ir del presente al pasado sin previo aviso, por recrearse en datos políticos que al lector no le interesan más allá de lo estrictamente necesario para el desarrollo de la trama, porque se observan tres partes bien definidas y grandes cambios de intensidad y ritmo que desmerecen en ocasiones la narración y por último, sinceramente me pregunto si con la mitad de personajes y páginas no se podría haber contado lo mismo.
No debo olvidar en la reseña que es un muestrario de emociones y sentimientos, que las situaciones de tristeza y dolor son proporcionales a los buenos ratos que aparecen en determinados momentos, que los valores humanos de la camaradería, el coraje, la supervivencia y la lucha están presente como inherentes a la condición humana sin ser patrimonio de ideologías o preferencias políticas y que sin dudarlo es un homenaje a la supervivencia y a todos los que no obtuvieron un papel de renombre en nuestra “maltrecha historia”.
La recomiendo por el simple hecho de estar bien escrita y porque Inés cala desde el principio como mujer y como personaje que evoluciona a todos los niveles, que nadie se desanime que yo en ningún momento he dicho que acabarla fuera “pan comido”.
Comentario largo para una novela extensa y es que no he podido decirlo con la mitad de las palabras (Almudeniense total).

“Lo que hoy siente tu corazón , mañana lo entenderá tu cabeza”.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

La mano de Fátima, Ildefonso Falcones


Desde que inicié la andadura de mi blog de lectura, miro hacia atrás y recuerdo la cantidad de libros leídos que me gustaría haber comentado de haberlo creado muchos años antes. Cuando el tiempo libre me lo permite, vuelvo a releer novelas que me dejaron un grato recuerdo y que a menudo recomiendo a la gente que me rodea. Pero son pocas las ocasiones y esa tarea soy consciente de que nunca la voy a poder tener al día. Es por ello, que he decidido abordar aquellas lecturas de una manera breve y a modo de recomendaciones que podréis ampliar visitando otros blogs en los que seguro encontraréis reseñas muy de vuestro agrado.
De momento las iré nombrado y contando su sinopsis, sin en algún momento puedo haceros participe de las impresiones que me causaron, no dudéis que así lo hare.
“La historia de un joven atrapado entre dos religiones y dos amores, en busca de su libertad y la de su pueblo, en la Andalucía del siglo XVI. 1568. En el agreste paisaje de las Alpujarras granadinas, los moriscos sobreviven gracias a su duro esfuerzo a pesar de los continuos obstáculos que les imponen los cristianos viejos. Obligados a venerar unos símbolos religiosos en los que no creen, su descontento crece hasta estallar en una revuelta cruel y sanguinaria. Entre los sublevados se halla Hernando, un joven de catorce años que ha sufrido el rechazo de su gente debido a su origen: su madre, Aisha, fue violada por un sacerdote y él, apodado el nazareno, es el fruto de dicho ultraje. Forzado por su padrastro, Brahim a trabajar como arriero desde muy niño, la guerra se convierte para Hernando en la oportunidad de demostrar su valía ante un pueblo que le desprecia. Su valor y su habilidad con los animales le hacen ganarse la confianza de Ibn Umeyya, el rey de al-Andalus, y la gratitud de Fátima, la joven madre de un pequeño a la que salva de una muerte cierta. No será la única a quien salvará en esta contienda. Debatiéndose entre la fe que le inculcó Hamid, el viejo alfaquí que se convirtió en el padre que nunca había tenido, y los desmanes que contempla cometidos en nombre de Alá, su buen corazón le impele a ayudar a Isabel, una niña cristiana cautiva, y a un noble castellano, don Alfonso, que le jura su eterno agradecimiento. Pero su honestidad le granjea también envidias y enemigos: sobre todo Ubécar, el arriero ladrón, y Brahim, su cruel padrastro, que no soporta los favores que el rey, y sobre todo la bella Fátima, prodigan a su hijo bastardo, del cual se venga maltratando impunemente a Aisha, su madre. Aprovechando la muerte del rey a manos de sus propios hombres, Brahim consigue condenar a Hernando a la esclavitud y contraer matrimonio con Fátima la muchacha. Su puesto como lugarteniente del nuevo monarca parece hacerle invulnerable…”
Sin duda la extensión de esta sinopsis, ya nos avisa de la magnitud de la historia que vamos a leer. Una vez más el autor de “La catedral del Mar”, nos narra la vida de un personaje, Hernando joven morisco, en una Andalucía del siglo XVI marcada por los avatares religiosos que eran común al resto del territorio español.
Muy buena documentación, rigor histórico incuestionable, detallista hasta extremos excesivos, tanto que en ocasiones el ritmo de la novela se ralentiza y se hace tediosa, siendo en general una narración entretenida e interesante.
El tema estrella es la expulsión de los moriscos, de hecho el libro se inicia con el acontecimiento histórico de la Rebelión de las Alpujarras granadinas. Es la narración adecuada para los amantes de la novela histórica. Las vivencias de los protagonistas se convierten en el eje argumental sobre el que gira este relato.
Cuando un escritor escribe una novela de éxito, los lectores tendemos a juzgar sus siguientes obras comparándola con la primera; en este caso, las comparaciones nos pueden llegar a jugar una mala pasada. Es diferente, el estilo no lo pierde, reconozco que a mi gusto le sobran páginas, pero no es menos cierto que es una historia bien contada, con cambios de ritmos continuos que la salvan del abandono y con un final duro pero bien encajado, no existen motivos para no reconocer la calidad de este escritor cuyo trabajo es incuestionable.
“Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento”.